Sáb. Oct 31st, 2020

Feliz Navidad, Primera Línea

En este día especial, en que recordamos el nacimiento de un niño que vino y transformó el mundo. Quiero enviarle un gran abrazo a cada uno de mis vecinos de La Florida y un cordial saludo a nuestros niños y jóvenes con su poder transformador.

De este fin de año, esta navidad, de este tiempo de gran movilización, rescato lo positivo y una visión que quiero compartirles, a ver si se suman, lo seguimos conversando y nos vamos comprometiendo con acciones concretas para que este «Despertar de Chile» tenga una amanecer conciliador.

Floridano en Plaza de la Dignidad

Rescato, la dignidad, la justicia y la igualdad, palabras/emociones que nos calaron profundo. Cuando nos daban duro con alzas, impuestos, intereses, malos tratos #ChileDespertó desde los estudiantes, y rápidamente encontró eco en cada uno de nosotros y en cada rincón de nuestro país. Nadie quedó indiferente, aunque muchos trataron de invisibilizarlo. ¿Qué ganamos? una nueva Constitución, una #AgendaSocial que suponemos hallará su altura en las próximas semanas y el despertar de una subcultura que luce lo mejor de sí en las marchas.

Mi visión, que ese #ChileDesperto es verdad, ya nunca más nuestro país volverá a ser el mismo. Que ese despertar NO es delincuencia, como lo quieren hacer ver algunas autoridades criminalizándolo. Ese despertar es nuestra nueva realidad, evidencia empírica frente a nuestros ojos, que no buscamos, pero que recibimos y por supuesto vemos y seguiremos viendo, razón suficiente para ver en ella un oportunidad de desafiar nuestros más profundos valores y sentimientos de humanidad.

Mi reflexión al respecto es simple, tiene que ver con los cientos de miles de jóvenes que cada semana vuelven a las calles a manifestarse por la dignidad como un deber que cumplir, tiene que ver con «la primer línea», con los cascos rojos que prestan auxilio a los heridos, con quienes rocían el rostro con agua bicarbonatada, con todos quienes van desde Plaza de la Dignidad, Walker Martínez con Avda. la Florida o Vicuña Mackenna, hasta la más recóndita plaza del más recóndito pueblo de Chile. Todos esos jóvenes que encontraron un espacio en el despertar social.

¿Cómo nos hacemos cargo de esta subcultura? ¿Somos capaces de ver sin criminalizar? ¿Cómo canalizamos esa energía nueva para que se coma a la vieja? ¿Cómo rescatamos al ser humano, recargado en lo social? ¿Cómo desrelativizamos su forma de expresión? ¿Cómo escribimos la nueva historia de Chile y esta nueva identidad? ¿Qué haremos con ellos? ¿Cómo los acogemos? ¿Qué rol tendrán en el nuevo Chile? ¿Cómo los ayudamos?

Allí mis preguntas, ¿encontremos juntos las respuestas?

Feliz Navidad, queridos vecinos. Que el despertar de Chile solo sirva para darnos un nuevo amanecer lleno de vida, dignidad y amor.

Mario E. Moreno Rodríguez
Floridano

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